Los días pasan muy lentamente. Puede decirse que la extraño. Creo que es lícito decir que la echo de menos.
Sobre todo los pequeños detalles del día a día. Como se aparta el pelo detrás de las orejas cuando está agobiada intentando descifrar un autodefinido. Su ritual de mover el café con la cucharilla girando hacia ambos lados. La manera en que se ajusta las gafas para leer el periódico. El olor de su cuello. La manera en la que se tumba a mi lado en la cama a leer. Me encanta quedarme mirándola, porque sé que la pone nerviosa.
Sus chistes malos y su particular manera de contarlos. Su sonrisa tan perfecta que a veces pienso si puede existir algo más encantador.
Sí, la echo de menos...Tampoco es nada malo, digo yo.
La cama tiene una temperatura distinta, me falta su calor.
Cuento las horas para ir a recogerla al aeropuerto. Estoy nervioso, como un niño pequeño la mañana de Navidad. Pero,no puedo dejar que lo note. Eso dejaría visible mis ganas de abrazarla, de besarla,...No, acordamos que nunca nos abrazaríamos. Y los besos, sólo nos los damos en privado. La gente podría pensar que somos...no sé...lo que no somos. Que tampoco sabría definir lo que es, pero que a nosotros nos gusta. Nos va bien así. Todas las relaciones deberían ser como la nuestra...
Faltan 23 minutos para que aterrice el avión...
15....
8...
Se abren las puertas de "Llegadas"....
Empieza a salir gente. Más gente, más...
De repente entre la multitud, ella....Su melena castaña, sus ojos perdidos, y su sonrisa....Me saluda con grandes aspavientos y yo le contesto igual...
Avanzamos el uno hacia el otro...sonreímos....me da un tierno beso en la mejilla...
-Ya estoy de vuelta...¿qué tal todo?
-Bien, como siempre.
-¿Me.....?
-Sí, por supuesto....
Entre dos
sábado, 27 de agosto de 2011
jueves, 18 de agosto de 2011
Despedida
Desayunando miradas perdidas, de repente me preguntas que qué haré hoy. Yo sonrío agridulcemente y te digo que me voy de viaje. Te asombras. Hay veces en las que tu cabeza olvida cosas por tenerla en otros sitios.
- ¿Ya? y...¿Cuándo regresas?
- Pronto, son solo unos días.
- Sabes qué....
- Lo sé.
A nuestros diálogos le sobran palabras en muchas ocasiones. Compartimos momentos en los que no es necesario hablar para entendernos.
Será que el compartir tanta vida, nos ha hecho compartir también pensamientos y sentimientos.
Te levantas y me agarras por la cintura, sin abrazarnos. Nunca nos abrazamos, decidimos no hacerlo jamás. Porque los abrazos implican emociones que nos prohibimos sentir. Sólo nos entregamos al deseo.
Y nos dejamos embriagar por el fuego del ambiente. Dejamos que nuestros cuerpos se unan sin hablar. Se empapen el uno del otro.
Es lo que nos mantiene unidos...el deseo y la amistad. Las miradas perdidas, los cigarros a medias, el café amargo, los días grises y los abrazos rotos....
- ¿Ya? y...¿Cuándo regresas?
- Pronto, son solo unos días.
- Sabes qué....
- Lo sé.
A nuestros diálogos le sobran palabras en muchas ocasiones. Compartimos momentos en los que no es necesario hablar para entendernos.
Será que el compartir tanta vida, nos ha hecho compartir también pensamientos y sentimientos.
Te levantas y me agarras por la cintura, sin abrazarnos. Nunca nos abrazamos, decidimos no hacerlo jamás. Porque los abrazos implican emociones que nos prohibimos sentir. Sólo nos entregamos al deseo.
Y nos dejamos embriagar por el fuego del ambiente. Dejamos que nuestros cuerpos se unan sin hablar. Se empapen el uno del otro.
Es lo que nos mantiene unidos...el deseo y la amistad. Las miradas perdidas, los cigarros a medias, el café amargo, los días grises y los abrazos rotos....
martes, 16 de agosto de 2011
Entre tú y yo
Tumbados en la cama, uno al lado del otro, conversamos sobre nuestras vidas...Nuestra existencia rutinaria, nuestra soledad....Tú me hablas de ellas, rubias, morenas, pelirrojas, jóvenes, maduras,...que no terminan de llenarte ni durante 45 minutos....Me hablas del amor fugaz, la pasión efímera,...el sexo etílico. Y me dejas adivinar, entre las sombras de tu alma, lo oscuro que hay en tu interior. Yo te escucho con atención, con las manos enlazadas detrás de mi nuca, dejándote ver que puedes contar conmigo. Compartimos un cigarro, y con el humo se elevan nuestras palabras, a veces huecas, a veces demasiado llenas de sentimiento. Y le damos menos importancia para no mostrarnos tan vulnerables.
Yo te hablo de mis cosas. Tonterías que tú dices que no lo son. De amores imposibles, de cobardes idiotas, de vacío....Y tú sonríes y me besas la frente. Nadie puede comprender lo que hay entre nosotros. Nadie entendería que la soledad compartida es menos dolorosa en ciertas ocasiones. Pero no nos amamos, no queremos amarnos, no nos amaremos jamás....El amor lo complicaría todo. Preferimos quedarnos tumbados en la cama, mirando al techo...Dejando fluir las palabras, compartiendo humo, y deseándonos en silencio.....
Yo te hablo de mis cosas. Tonterías que tú dices que no lo son. De amores imposibles, de cobardes idiotas, de vacío....Y tú sonríes y me besas la frente. Nadie puede comprender lo que hay entre nosotros. Nadie entendería que la soledad compartida es menos dolorosa en ciertas ocasiones. Pero no nos amamos, no queremos amarnos, no nos amaremos jamás....El amor lo complicaría todo. Preferimos quedarnos tumbados en la cama, mirando al techo...Dejando fluir las palabras, compartiendo humo, y deseándonos en silencio.....
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